Observó como se abría la puerta, ella salía, ellos estaban afuera. Esperando, esperándola, el verdugo; cruel, a la espera de su deleite de sangre, y él no podía hacer nada. Ella salió, se acercó al verdugo y asintió.El verdugo señalo el suelo y ella se arrodilló, él seguía sin poder moverse, aunque con todas sus fuerzas lo intentó una y otra vez. Esa fue la ultima vez que la vió con vida, sus ojos azules, su cabello negro, su piel blanca...ella.
El hacha del verdugo cayó, al igual que su cabeza, y la sangre corrió por la tierra, tiñéndola de escarlata, antes de que la puerta se cerrara completamente y él ya no la viera mas. En ese instante, en que la puerta chocó contra el marco, mientras él luchaba por levantarse, su cuerpo se impulso hacía delante, con sus propias fuerzas, ahora renovadas; obedeciendo las órdenes que antes daba con desesperación. Ahora era fuerte de nuevo, ahora respiraba sin problemas, ahora viviría mas tiempo, pero muerto por dentro.
Porque su vida se fue con su sangre, porque su aliento se fue con ella. Y ella se fue por él.
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