-¡Mi pluma se ha ido caminando!
-¿Cómo?
-¡que se ha ido! ¡se ha ido
caminando!
-¿cómo se va una pluma caminando?
-pues haciéndolo, ¿de qué otra
forma?
-¿por qué supones eso?
-bueno...estaba aquí, y ahora no esta.
Y solo yo he estado aquí, y bien se que tu no la tomarías, asi que,
¡se ha ido caminando!
-pero bueno, ya la encontrarás.
-no entiendes, la necesito ahora.
-tendrás que encontrarla entonces.
-pero ya he buscado, y no esta. ¡se ha
ido...
-caminando, sí, te he oído bien. Pero
¿qué tiene de importante esa pluma? Coge otra.
-no, no, no y no, necesito mi pluma, no
puedo escribir sin ella.
-claro que puedes, ten, coge la mía.
-no puedo usar tu pluma, no es como la
mía.
-¡eh! Que es una buena y costosa pluma
la que te ofrezco...
-pero no puedo escribir con ella, mi
vida no depende de ella.
-¿a qué te refieres?
-mi vida se escribe con esa pluma.
-no entiendo.
-claro, tu no sabes el secreto.
-¿qué secreto?
-esa pluma es mi vida.
-¿tu vida? Me confundes, es una simple
pluma, coge otra y escribe con ella.
-mi vida depende de la tinta de mi
pluma, entiende, cuando se acabe la tinta me acabaré yo.
-entonces tienes poco tiempo amigo mío.
-no, no mientras este conmigo, depende
de lo que escriba con ella y mi tiempo se alargará o acortará.
-sigo sin entender.
-si alguien la usa, seguro me acabaré
pronto, no lo entiendes.
-tienes razón, no te entiendo.
-¡OH! Triste de mi, simple de mi,
condenado de mi; seguro me acabaré pronto, ¿quién tendrá mi
pluma? ¿quién tiene mi vida en sus manos ahora y me está acabando?
-cuanto drama... ¡eh! Mira ahí, ¿no
es esa tu pluma?
-¡oh! Sí, esa es. Que fortuna, que
acontecimiento importante, casi muero pero he vuelto a vivir. Querido
amigo, deberé guardar bien mi vida ahora, hay que celebrar esto.
-¿no tenías urgencia de escribir?
-después de semejante susto? ¿Y luego
de este extraordinario descenlace? Claro que no amigo mío, claro que
no. ¡esto amerita una fiesta! Estoy vivo.
-estas vivo. Definitivamente vivo, y
creo que necesitas esa fiesta, tal vez emparentar con la gente te
haga bien a esa locura.
-¡oh! Piensa lo que quieras, pero en
su tinta esta mi vida...
