lunes, 7 de abril de 2014

Confort.

Una víctima atrapada en el centro de un huracán.
una mártir consolando a un mentiroso bastardo
un líder patrocina la campaña enemiga
y el mundo ríe cínico, cooperando ciegamente;
es un legado de muerte, pero nadie se protege, nadie habla, nadie se defiende.
El mundo avanza, sin avanzar.
eres culpable, soy culpable. El mundo es culpable.
el vacío crece y estamos en el borde...avanzando.



domingo, 6 de abril de 2014

Algo escondido...dentro de ti.


Los pasos estaban allí de nuevo, como todas las noches, el piso de madera seguro requería reparación, el crujir de las tablas con las pisadas fuertes y parsimoniosas era suficiente para no dejarla dormir.

Ella solo se acurrucaba bajo sus sábanas y esperaba a que el amanecer ahuyentara lo que sea que custodiaba su cama durante las noches; ella nunca se aventuró a espiar qué era, simplemente se ocultó bajo las sábanas desde la primera noche, y "eso" nunca irrumpió en su fortaleza.

Esta noche estaba ahí de nuevo, caminando alrededor de su cama lenta, meticulosamente; antes había estado sopesando sus opciones de no ir a la cama, dormir en la sala o la cocina, pero al final del día ella iba a su habitación, cerraba puertas y ventanas y se metía bajo sus sábanas. Todas las noches desde que puede recordar. Pero esta e particular, ella quiso mirar...

Deslizó las sábanas por su cabeza hasta su nariz, y echó una ojeada a la oscura habitación, los pasos se detuvieron en seco, como si lo que fuera que caminara allí se hubiera sorprendido de verla, pero no veía nada, no oía nada, solo su respiración, tranquila y lenta. Pero aún así era lejana.

Se levantó de la cama antes de si quiera haberlo pensado, y fue hasta la ventana, al abrir las cortinas se dio cuenta que esa noche la luna no brillaba como el resto de las noches...su luz esta vez era trémula y débil, y a bajo ella vio acercase a su casa una sombra, algo que ella catalogó como un hombre, o al menos un ser humano; hasta que este se acerco lo suficiente a su porche para que la luz del mismo lo iluminara, efectivamente, parecía un hombre, pero al mismo tiempo no.

El pánico la envolvió de repente, sin saber por qué, aquello tenía la forma de un hombre, pero realmente no tenía nada humano mas que la silueta, ni siquiera puedo llegar a describir hasta que punto esto parecía la sombra de una persona pero con el mismo volumen de esta, no veía cabello, ni piel en realidad, y cuando eso levantó la cabeza, si se puede decir cabeza, hacía su ventana, se dio cuenta que tampoco parecía tener rostro, y aún así, sintió que la observaba, como si a pesar de no verlos, unos ojos penetrantes estuvieran clavados en ella en ese momento. Asustada, volvió a la cama y se metió bajo sus sábanas.

Los pasos reanudaron su camino, pero esta vez no estaba en la habitación, estaban abajo, y no eran lentos ni fuertes, eran ligeros, eran rápidos, recorrieron la casa y luego las escaleras; con el corazón en la boca, ella contuvo la respiración cuando los pasos ascendieron las escaleras rápidamente, y caminaron por el pasillo hasta que la puerta de su habitación se abrió.

Silencio.

Aún contenía la respiración cuando aquello camino hasta su cama, esta vez mas lentamente, pero igual de ligero; escuchó la respiración acelerada que venía del otro lado de las sábanas y antes de darse cuenta algo había arrancado las sábanas de su cuerpo.

Aterrada de respirar si quiera, no se movió; pero cuando notó los pasos ligeros alejarse apenas se volvió a mirar, y si antes no estaba respirando, ahora estaba segura de que no volvería a hacerlo mas.

Ante ella estaba...ella.

Con ojos asustados...no, aterrados, que miraban con pánico y estupefacción en su dirección, una copia exacta de ella misma con su misma pijama sujetaba la sábana con fuerza, mientras retrocedía lentamente. Sin comprender que pasaba también se levanto quedando frente al espejo dispuesto sobre la pared a la altura de su cintura, un espejo que no había estado ahí nunca, y vio su reflejo...por primera vez...en toda su vida.

Ella aún retrocedía asiendo la sábana en sus puños, y la imagen en el espejo la observaba, algo tan horrible y tan maligno que jamás podría describirlo, algo que el mismísimo demonio no querría en su infierno por ser mas malo y mas perverso que él. Algo que había estado ahí, pero sin estar realmente, algo que esperaba a ser alimentado, algo que reclamaba sangre. Miró hacia abajo, a sus manos pero aún o veía lo mismo que en el espejo, y su copia retrocedía...ella ni siquiera intentó gritar.

Intentó retroceder también, pero al moverse el reflejo demoníaco la miró, y en sus ojos vio fuego, vio muerte. Su pecho subía y bajaba a toda velocidad cuando aquello en el espejo se movió, tirando de sus propias acciones, hasta la única lámpara que iluminaba la habitación; colocando un dedo sobre el interruptor, vio como la chica corría hacía la puerta, soltando la sábana; y volviendo a ella, sonrió, no una sonrisa, mas bien una mueca, una que era tan perversa y tan de ella que no la sorprendió, una sonrisa que decía que estaba ansiosa por jugar...

Y la luz se apagó.