Escoge un lugar para morir, porque tu vida llega hasta aquí.
"No me abandones" habías dicho, pero la promesa se rompió en cuanto la pronuncié.
Era un secreto, uno compartido. Pero decidiste confiar en alguien mas.
Una vez dije que eras un ángel, pero también, que ellos pueden morir.
No trates de limpiar esta sucia decepción, el lado maldito ya despertó.
Bajo el cielo de invierno, un extraño como yo, tirará del gatillo.
El juego terminó, no escogimos este destino, pero al final nos consumió.
Nos dimos cuenta, que al final del arcoíris, solo hay un sueño perfecto. Que nunca será realidad.
Compláceme ahora y dime, ¿quién será el último en irse?
Porque esta insana obsesión, fue de la mano con días sangrientos.
Te conozco hermano, incluso antes de saberte como tal.
Siempre habías dicho: "La sangre llama".
Dime, hermanito, ¿cómo crees que te encontré?
La sangre llama.
Tu sangre me llama ahora, rogando ser derramada.
Querido hermano. La promesa se rompió al pronunciarla.
Pero elevaré una plegaria por ti.
Esta es mi locura, mi deseo de locura.
Dos almas perdidas que encontraron redención. Pero tú eres el podrido.
No yo.
Querido hermanito.
Adiós.
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