
En medio del bosque mas remoto que pudieran encontrar en el condado, esa cabaña, tal vez mejor dicho: Mansión, era inmensa, o eso le pareció, a medida que caminó y caminó, pronto le pareció un laberinto, o podría estar caminando en círculos. Una puerta se abrió, a lo lejos; su corazón se detuvo, luego empezó a latir tan fuerte que pensó que se saldría de su pecho en algún momento, la puerta se cerró de golpe, el cual sonó mas cerca, otra puerta se abrió y una vez mas el portazo al cerrarla; y una vez mas y otra y otra, hasta que la puerta tras ella se abrió, salto hacia delante, esperando ver a alguien... la puerta se cierra, otro portazo.
En la oscuridad total una vez mas, trató de hablar, de preguntar si había alguien, pero no pudo. Abrió la boca y trató de escupir las palabras pero era inútil, no salia un solo sonido de su garganta. y cada vez sentía mas pánico, inexplicable y aterrador. No se abrieron ni cerraron mas puertas y caminó alrededor de la habitación en busca de la puerta por la que había entrado, tampoco la encontró. Su respiración era irregular y le pareció que cada vez caminaba menos alrededor de la estancia, nunca encontró la puerta. Y pronto no podía dar mas de dos pasos al rededor... cayó de rodillas, incapaz de respirar, de hablar...de moverse. Las paredes se cerraron. ella nunca salió.
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