sábado, 25 de enero de 2014

NUNCA TE TUVE REALMENTE...

Ahí estaba yo, sentado en la banca de siempre en el parque de siempre, desde dónde siempre los veía, torturándome a mi mismo, pretendiendo no existir, para que no doliera tanto, pero dolía, y mucho. Ella, con otro, ella; siendo sostenida, besada, querida por otro, yo ya no era nada para ella, y ella seguía siendo todo para mi... me levante resignado, como siempre, y camine de regreso a mi casa, con las manos en los bolsillos, pensando en ella, no salía de mi cabeza, estaba ahí perenne...

No me di cuenta que ellos venían del otro lado hasta que casi choco con ambos, ella rió y me dijo- hola- él me miró con furia y eso fue todo, se alejaron y yo me quedé ahí parado, sin moverme, no podía, no quería, mi cuerpo no respondía a mis ordenes... y mi mente se inundó una vez mas con ella... tuve el impulsó de arrojarme al suelo y llorar, dejarme ahí hasta morir, hasta olvidarla, sentí las lágrimas agolparse en mis ojos cuando alguien habló detrás de mi, obligándome a voltear.

-algún día quiero verte sonreír, chico raro...- la pelirroja de metro sesenta mas hermosa que había visto en mi vida estaba parada frente a mi... sonriendo divertida ante mi, seguramente, cara de infinito sufrimiento, pero...¿ cómo sabia que media un metro sesenta? ...claro, ella era la chica nueva de la clase, y ademas se sentaba a mi lado...dijo cuanto media cuando se puso nerviosa frente a la clase... su sonrisa era linda, era sincera, simplemente hermosa. No le contesté, solo me quedé mirándola con admiración, era la primera vez que la veía en serio...ella se dio cuenta de mi escrutinio y rió, ademas tenia una linda risa...

Yo quería reír de esa manera, y algo entro de mi me dijo que en frente tenía una razón para hacerlo, pero...¿cómo empezar a reír cuando la dueña de mi alma se alejaba a mis espaldas con otro? mire hacia atrás, pero ya no los veía, volteé y la encontré ahí, ella seguía ahí, ella no se había ido... - sonreiría por ti...

Ella sonrió aún mas radiante y me dijo- entonces hazlo, desde que llegué no he visto una sonrisa tuya, y es lo que mas espero, todos los días...- tomó mi mano y la besó, eso me sorprendió, la puso sobre su mejilla y ahí estaba, ahí estaba yo, sonriendo, sonriéndole, a la chica mas hermosa que había visto jamas, ¿ había o hubo alguna otra que hiciera latir mi corazón así? ¿alguna otra que me hiciera sonreír así? no...nunca la hubo. Y estoy seguro que nunca la habrá...


*Ella esta ahora mirándome, sentada en el porche de la casa, su casa, con su anillo de boda en el dedo,  el anillo que otro puso en su mano, el día mas especial de su vida, mientras yo miraba, a un lado, como padrino de bodas, con mi carta en las manos sobre su regazo.- no puedo creer que recuerdes eso...- me dice perezosa mientras ojea una vez mas el papel en sus manos...

-¿como olvidarlo? eres lo único bueno que he hecho en mi vida...lo único que ha valido la pena, la única por la que sonreiría, la única por la que sonrío.- después de que me dijo que no me amaba lo suficiente como a él, después de meses de llorarla, seguía esperando que llegara una chica pelirroja y bajita que me sonriera y me pidiera que lo hiciera, pero nunca llegó, y nunca llegará, porque la única chica pelirroja y bajita que me hace sonreír, ahora es mi cuñada. y eso no lo puedo cambiar...

Se levanto y puso su mano en mi mejilla, haciendo que la mire- te ame, y te amo, pero no es el mismo amor...- besó mi mejilla después de quitar su mano y dobló la carta, la guardó en su bolsillo y entro a la casa. Yo, resignado, me levanté y caminé a mi casa, con las manos en los bolsillos...pero esta vez, nadie me detendría...*

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