sábado, 8 de febrero de 2014

MI SACRIFICIO...

Esta no es tu guerra. Dijo él. Pero es mi sacrificio, dijo ella. ¿por qué viniste?, le preguntó él, a punto de llorar. Porque no puedo irme sin despedirme, contestó ella, con la expresión inmutable, decidida. Pero te vas y me dejas, me dejas solo. Ahora lloraba, y nunca imaginó llorar frente a ella, pero no era momento de especulaciones, ella se iba, para que él se quedara y no quería eso. No podía permitir eso. Mientras tu puedas quedarte no me importa lo que pase, si yo soy la solución entonces no podrás detenerme. Dijo ella nuevamente. Se levantó y camino hacia la puerta, dónde la esperaban, mientras él luchaba por incorporarse, por detenerla, pero era inútil, no tenía fuerza.

Observó como se abría la puerta, ella salía, ellos estaban afuera. Esperando, esperándola, el verdugo; cruel, a la espera de su deleite de sangre, y él no podía hacer nada. Ella salió, se acercó al verdugo y asintió.El verdugo señalo el suelo y ella se arrodilló, él seguía sin poder moverse, aunque con todas sus fuerzas lo intentó una y otra vez. Esa fue la ultima vez que la vió con vida, sus ojos azules, su cabello negro, su piel blanca...ella.

El hacha del verdugo cayó, al igual que su cabeza, y la sangre corrió por la tierra, tiñéndola de escarlata, antes de que la puerta se cerrara completamente y él ya no la viera mas. En ese instante, en que la puerta chocó contra el marco, mientras él luchaba por levantarse, su cuerpo se impulso hacía delante, con sus propias fuerzas, ahora renovadas; obedeciendo las órdenes que antes daba con desesperación. Ahora era fuerte de nuevo, ahora respiraba sin problemas, ahora viviría mas tiempo, pero muerto por dentro.

Porque su vida se fue con su sangre, porque su aliento se fue con ella. Y ella se fue por él.

domingo, 2 de febrero de 2014

AL BORDE...

Si quieres estar en el borde del abismo tienes que sostenerte fuerte, sino no te acerques... porque caer no es divertido, y mucho menos lo es subir de regreso. Si no eres fuerte, fortalécete, si no confías en ti gánate esa confianza, si no sabes perdonar aprende a hacerlo. Y si crees que deber llegar al fondo para ser fuerte, confiar en ti y aprender lo que no sabes, entonces ve, y arriesgate a estar al borde, ponte a prueba y sobresale, y si caes, sube de nuevo, mejor que antes, mas fuerte que antes...
Porque nada de lo que tienes va a estar ahí siempre, tampoco tú...

ULTIMO CONTACTO.

Lanzarte al vacío no fue una buena idea amigo... tal vez, tal vez. Pero eso no cambia nada, solo sigues siendo un pobre diablo, no querido, ya no vales nada, no eres nada mas que un alma atormentada, no respiras, claro que no, no ves... claro que no, pero sientes...sientes el dolor, el calor, sientes cada uno de los azotes; sientes cada recuerdo de felicidad rasgando tu cruda y horrible realidad, sientes cada palabra dicha por tus amigos, cada mirada de ella, cada suspiro en tu vida pasada. Lo sientes todo, sin sentir nada, y sufres, y sufrirás, porque ya no hay nada mas que hacer...no donde estás...

La llamada se cortó, y no volvió a oír su voz, pero sintió dolor, sigue sintiendo dolor...

sábado, 1 de febrero de 2014

AZUL COMO EL CIELO...

Su mirada cayó en el horizonte, perdiéndose en su esplendor sin pensar por un momento en lo que iba a hacer; un bello atardecer con un imponente sol escondiéndose entre nubes y colores escarlata sería testigo de lo que sucedería...

Su cabello se retorcía con el viento, pegándosele a la cara, pero eso no importaba, ya nada importaba realmente; no para ella, ya no tenia nada, ya no era amada, ya no amaba, todo lo que quiso alguna vez se había ido, todo por lo que había peleado, por lo que había llorado y se había sacrificado, pero también era todo lo que había realmente valorado. Nunca pensó que llegaría al fondo, jamás se imagino que se encontraría ahora frente a tan maravillosa escena en el mundo, viéndola por primera vez, en serio, no de pasada, no en una foto; sino en frente de ella, pero sin ganas de volver a verla, sin ganas de seguir de pie y caminando como un robot programado para vivir una vida vacía, porque eso es lo que tenía ahora: vacío. Profundo y oscuro, y ella estaba en el fondo, sin una cuerda, sin una escalera, y las paredes eran tan lisas que nunca seria capaz de salir...o eso pensaba.

El sol estaba a solo segundos de desaparecer dando paso a la Luna en su lugar, para que custodiara a la humanidad en la oscuridad. Ella levanto su pie, depositándolo lentamente en la baranda del puente, suficientemente grueso para que su pie cupiera completo, luego subió el otro y se mantuvo de pie, recibiendo la última brisa, saboreando el último sol que vería, y mirando hacia arriba, miró el último cielo en degradación que sus ojos contemplarían. Pero en el momento en que su pie salió impulsado al frente, fue arrastrada hacia atrás, fuertes manos sujetaban su cintura y la obligaron a alejarse de la baranda, trató de zafarse, ¿cómo se atrevía, quien quiera que fuera, a tomarla así? las manos grandes y pesadas no aminoraron su agarre, y mientras ella seguía pelando con él, el sol se escondió completamente, arruinando su escena, alejándola de su destino, el destino que ella quería ahora al menos, dejando un halo de luz naranja suspendido en el aire a su alrededor, pero no había mas luz... "¿estas segura de que no quieres volver a ver otro atardecer así?" de repente, su captor habló a su oído en susurros, con una voz tranquilizadora, apacible y aterciopelada. ella detuvo su forcejeo sorprendida por un momento, aquella pregunta no había sido contemplada por su mente hace unos momentos, y ahora que había sido formulada, ponía a prueba su certeza, "si..." susurro en cambio en su mente, pero no habló. Volteó a mirar al hombre que la había tomado del borde de su fin y se encontró con un par de ojos azules como el cielo de verano, un cielo que definitivamente quería ver de nuevo...


-no quiero hacerlo sola... - contestó apenas con un hilo de voz, bajando la mirada de ese intenso cielo azul, él aun sujetaba sus hombros firmemente para que no pudiera escapar y su agarre le daba confianza a sus palabras.

-no vas a estar sola...

-¿cómo lo sabes?

-nunca has estado sola, nunca te dejé...y nunca te dejaré...

*foto tomada de internet*

viernes, 31 de enero de 2014

DARK....


Carter estaba al borde de la demencia total, llevaba encerrada en una celda pequeña, con la luz siempre encendida, un buen tiempo. o eso pensaba, había perdido la cuenta de las horas que pasaba despierta o dormida, las luces nunca se apagaron, aunque a cada momento anhelaba que lo hicieran, soñaba con la luna, soñaba con el mundo que una vez estuvo a su alrededor, a su alcance...un mundo que ahora era tan distante como sus recuerdos felices, ya casi no recordaba como era sonreír...

solo necesitaba salir, pero no lo haría...ya no saldría. los pensamientos empezaron a fluir demasiado rápido, fugaces y sin control, todo era muy rápido, luces, había mas luces; ella conocía esas luces, destellos intermitentes tan rápidos y resplandecientes que la cegaban, y a continuación la conocida alarma, un fuerte e igualmente intermitente pitido, golpe, cacareo....demasiados ruidos, muy fuertes, demasiados destellos, muy fuertes...

se arrojo al suelo con las manos en sus oídos, tratando en vano de apaciguar el dolor que crecía en su cabeza, penetrante, sus ojos dolían, su mente dolía...ya no soportaba...ya no mas...ya no siquiera gritaba, había quedado muy claro que no serviría de nada...pero esta vez las cosas iban mas allá de su control, mas allá de ella misma...

pronto no sintió nada, ya no era consciente de las luces, ni del ruido, ni de nada... ya no estaba...ya no respiraba.

sábado, 25 de enero de 2014

NUNCA TE TUVE REALMENTE...

Ahí estaba yo, sentado en la banca de siempre en el parque de siempre, desde dónde siempre los veía, torturándome a mi mismo, pretendiendo no existir, para que no doliera tanto, pero dolía, y mucho. Ella, con otro, ella; siendo sostenida, besada, querida por otro, yo ya no era nada para ella, y ella seguía siendo todo para mi... me levante resignado, como siempre, y camine de regreso a mi casa, con las manos en los bolsillos, pensando en ella, no salía de mi cabeza, estaba ahí perenne...

No me di cuenta que ellos venían del otro lado hasta que casi choco con ambos, ella rió y me dijo- hola- él me miró con furia y eso fue todo, se alejaron y yo me quedé ahí parado, sin moverme, no podía, no quería, mi cuerpo no respondía a mis ordenes... y mi mente se inundó una vez mas con ella... tuve el impulsó de arrojarme al suelo y llorar, dejarme ahí hasta morir, hasta olvidarla, sentí las lágrimas agolparse en mis ojos cuando alguien habló detrás de mi, obligándome a voltear.

-algún día quiero verte sonreír, chico raro...- la pelirroja de metro sesenta mas hermosa que había visto en mi vida estaba parada frente a mi... sonriendo divertida ante mi, seguramente, cara de infinito sufrimiento, pero...¿ cómo sabia que media un metro sesenta? ...claro, ella era la chica nueva de la clase, y ademas se sentaba a mi lado...dijo cuanto media cuando se puso nerviosa frente a la clase... su sonrisa era linda, era sincera, simplemente hermosa. No le contesté, solo me quedé mirándola con admiración, era la primera vez que la veía en serio...ella se dio cuenta de mi escrutinio y rió, ademas tenia una linda risa...

Yo quería reír de esa manera, y algo entro de mi me dijo que en frente tenía una razón para hacerlo, pero...¿cómo empezar a reír cuando la dueña de mi alma se alejaba a mis espaldas con otro? mire hacia atrás, pero ya no los veía, volteé y la encontré ahí, ella seguía ahí, ella no se había ido... - sonreiría por ti...

Ella sonrió aún mas radiante y me dijo- entonces hazlo, desde que llegué no he visto una sonrisa tuya, y es lo que mas espero, todos los días...- tomó mi mano y la besó, eso me sorprendió, la puso sobre su mejilla y ahí estaba, ahí estaba yo, sonriendo, sonriéndole, a la chica mas hermosa que había visto jamas, ¿ había o hubo alguna otra que hiciera latir mi corazón así? ¿alguna otra que me hiciera sonreír así? no...nunca la hubo. Y estoy seguro que nunca la habrá...


*Ella esta ahora mirándome, sentada en el porche de la casa, su casa, con su anillo de boda en el dedo,  el anillo que otro puso en su mano, el día mas especial de su vida, mientras yo miraba, a un lado, como padrino de bodas, con mi carta en las manos sobre su regazo.- no puedo creer que recuerdes eso...- me dice perezosa mientras ojea una vez mas el papel en sus manos...

-¿como olvidarlo? eres lo único bueno que he hecho en mi vida...lo único que ha valido la pena, la única por la que sonreiría, la única por la que sonrío.- después de que me dijo que no me amaba lo suficiente como a él, después de meses de llorarla, seguía esperando que llegara una chica pelirroja y bajita que me sonriera y me pidiera que lo hiciera, pero nunca llegó, y nunca llegará, porque la única chica pelirroja y bajita que me hace sonreír, ahora es mi cuñada. y eso no lo puedo cambiar...

Se levanto y puso su mano en mi mejilla, haciendo que la mire- te ame, y te amo, pero no es el mismo amor...- besó mi mejilla después de quitar su mano y dobló la carta, la guardó en su bolsillo y entro a la casa. Yo, resignado, me levanté y caminé a mi casa, con las manos en los bolsillos...pero esta vez, nadie me detendría...*

domingo, 19 de enero de 2014

LEJOS...

Se adentró cada vez mas en aquella casa oscura y abandonada, allí le dijeron que esperara, pero ¿a que?, avanzó, y continuó encontrando nada mas que mas y mas oscuridad, se preguntó si había sido buena idea seguir ordenes como esas, de un extraño, no sabia quién era pero al parecer él si sabia quién era ella, y la amenaza fue tal que no dudo ni un momento en dirigirse directo a lo que parecía la completa nada.


En medio del bosque mas remoto que pudieran encontrar en el condado, esa cabaña, tal vez mejor dicho: Mansión, era inmensa, o eso le pareció, a medida que caminó y caminó, pronto le pareció un laberinto, o podría estar caminando en círculos. Una puerta se abrió, a lo lejos; su corazón se detuvo, luego empezó a latir tan fuerte que pensó que se saldría de su pecho en algún momento, la puerta se cerró de golpe, el cual sonó mas cerca, otra puerta se abrió y una vez mas el portazo al cerrarla; y una vez mas y otra y otra, hasta que la puerta tras ella se abrió, salto hacia delante, esperando ver a alguien... la puerta se cierra, otro portazo.

En la oscuridad total una vez mas, trató de hablar, de preguntar si había alguien, pero no pudo. Abrió la boca y trató de escupir las palabras pero era inútil, no salia un solo sonido de su garganta. y cada vez sentía mas pánico, inexplicable y aterrador. No se abrieron ni cerraron mas puertas y caminó alrededor de la habitación en busca de la puerta por la que había entrado, tampoco la encontró. Su respiración era irregular y le pareció que cada vez caminaba menos alrededor de la estancia, nunca encontró la puerta. Y pronto no podía dar mas de dos pasos al rededor... cayó de rodillas, incapaz de respirar, de hablar...de moverse. Las paredes se cerraron. ella nunca salió.